• Declaraciones del Obispo Patrick J. McGrath Diócesis de San José en California

    La noticia de esta semana sobre el histórico abuso sexual de menores en seis diócesis de Pennsylvania es realmente horrorosa. La confianza fue lo primero que se traicionó a través de estos ataques a inocentes; sin embargo, el encubrimiento sistemático y la reasignación de esos sacerdotes llevada a cavo por sus obispos y superiores religiosos es simplemente imperdonable.

    Como he dicho en varias ocasiones, nosotros – la Iglesia y sus ministros – debemos atenernos a un estándar más alto. Estamos llamados a proteger y mantener a salvo los niños, los jóvenes, y todas las personas vulnerables. No puede haber atajos, nada puede excusar estos actos inmorales y pecaminosos.

    La Diócesis de San José permanece comprometida a la protección de los hijos e hijas de Dios y a fomentar ambientes más seguros para alabar, aprender y vivir.

    Me hago eco de los obispos de Pennsylvania, quienes han pedido perdón. Aunque bien sabemos que el perdón no absuelve a los perpetradores de las consecuencias de estas graves transgresiones contra los indefensos.

    Finalmente, les pido rezar por las víctimas y sus familias. Al mismo tiempo les pido también rezar por la vasta mayoría de los sacerdotes – del presente y del pasado – que han sido fieles a su ministerio.  Ellos, también se afligen por la terrible mancha de este pecado que a perjudicado a tantos.

    Que Dios los bendiga a todos

    Agosto 15, 2018