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Bishop's Statements

Declaración del Obispo de San José Patrick J. McGrath en la inminente ejecución de Michael Angelo Morales

30 de enero del 2006   

“Que los cielos y la tierra escuchen y recuerden lo que acabo de decir: te puse delante de la vida o la muerte, la bendición o la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas tú y tu descendencia “   (Deuteronomio 30:19)

 

Una vez más la decisión entre la vida y la muerte esta ante nosotros.  Una vez más se hará una decisión y por esa decisión sabremos si la nuestra es una forma de vida o de muerte.  ¿Habremos sucumbido a la cultura de muerte, que la única forma de pagar una muerte sea acumulando más muertes? ¿Podemos justificar el mal que hacemos con el mal que otros han hecho? Verdaderamente la decisión ante el Gobernador Schwarzenegger y el Estado de California es entre la vida y la muerte.

 

Al parecer el 21 de febrero nuestro estado ejecutará a Michael Morales por medio de la inyección letal.  Muchos sentirán que se ha hecho justicia; otros se sentirán vengados.

 

Hago un llamado al Gobernador Arnold Schwarzenegger para que conceda clemencia a Michael Morales. Hago esto, no para disminuir la severidad del crimen por el cual el Señor Morales es convicto, sino por la barbaridad que la pena de muerte es - para cualquiera- en una sociedad en la cual se pueden emplear otros medios para proteger a la gente de quienes hayan cometido crímenes atroces.

 

La Enseñanza Católica es clara en esto:

 

Si los medios incruentos bastan para proteger y defender del agresor la seguridad de las personas, la autoridad se limitará a esos medios porque ellos corresponden mejor a las condiciones concretas del bien común y son más conformes con la dignidad de la persona humana.

 

Hoy, en efecto, como consecuencia de las posibilidades que tiene el Estado para reprimir eficazmente el crimen, haciendo inofensivo a aquél que lo ha cometido sin quitarle definitivamente la posibilidad de redimirse, los casos en los que sea absolutamente necesario suprimir al reo, “suceden muy rara vez, si es que ya en realidad se dan algunos” (Papa, Juan Pablo II, Evangelium Vitae).

Catecismo de la Iglesia Católica,  2267

 

Renuevo la apelación que recientemente hice en la navidad; un consenso para terminar la pena de muerte, la cual es cruel e innecesaria.

Papa Juan Pablo II, 27 de enero de 1999

 

Hace 25 años, nuestra Conferencia de Obispos hizo el primer llamado para terminar con la pena de muerte. Renovamos este llamado para detener este momento y el nuevo momentum… Nuestra nación deberá renunciar al uso de la pena de muerte, porque;

  • La sanción de muerte viola el respeto de la vida y la dignidad humana.
  • La sanción estatal de matar en nuestro nombre nos disminuye a todos.
  • Su implicación es profundamente defectuosa y puede estar irreversiblemente errada, está propensa a errores y es prejuiciosa en factores tales come raza,  calidad de representación legal y lugar  del crimen.
  • Tenemos otras formas de castigar a los criminales y proteger a la sociedad. La sanción de muerte cuando no es necesaria para la protección de la sociedad, socava el respeto a la vida humana y a la dignidad.

 

Una Cultura de Vida y la Pena de Muerte

Conferencia Católica de los Obispos de Estados Unidos, Noviembre, 2005

 

Reconocemos que los seres humanos pueden y cometen crímenes dolorosos, pero rechazamos el uso de la pena de muerte –especialmente cuando podemos proteger a la sociedad con una pena alternativa o prisión de por vida. En suma, particularmente nos concierne el hecho de que la  pena de muerte este profundamente errada – especialmente con aquellos que están más sujetos, como son, los pobres o una minoría racial. Las tres ejecuciones pendientes en California son una ilustración de estos hechos.

 

En este preciso momento, suplicamos a los ciudadanos californianos a que consideren cuidadosamente si el uso de la pena de muerte hace a nuestra sociedad más segura.  Se necesita una moratoria para evaluar si la pena de muerte sirve al bien común y asegura la dignidad de la vida humana.  Nosotros estamos convencidos de que no es así.

Declaración para Terminar el Uso de la Pena de Muerte en California

Conferencia Católica de California, Noviembre 30, 2005

 

La muerte de Michael Angelo Morales no detendrá el odio ni los crímenes de violencia en el que se han sumergido, nuestras ciudades, hogares, lugares de trabajo y escuelas. Así como tampoco la aceleración de las ejecuciones en nuestro estado han logrado esta meta tan elevada.  La ejecución del Señor Morales solo será otro síntoma de fracaso para manejar efectivamente los problemas sociales serios de nuestros tiempos.

 

Trabajemos juntos para rechazar la pena de muerte y buscar otras formas de lidiar con los crímenes violentos, formas verdaderamente efectivas y consistentes con los fundamentos básicos del respeto por la dignidad de toda la vida humana.

 

30 de enero del 2006